Je je.... tampoco era ese. Dado que no lo veo por ningún sitio voy a tener que escribirlo pero hacía mucha más gracia contado por él, con sus pausas medidas y sus caladas XD
Saben aquel que diu que hay un campesino oscense y un francés cazando patos en un riachuelo pirenaico, ambos disparan sobre un ejemplar, cae en medio del riachuelo y ambos se abalanzan a por su presa. Uno lo agarra del pescuezo y el otro por las patas y empiezan a forcejear. Como ninguno
cede, el campesino le propone al francés:
"Vamos a arreglar esto de una manera civilizada".
"Cada uno de nosotros le va a dar al otro una patada en el sitio en que más nos duele a los hombres. Y aquel que menos grite o se queje.... se queda con el pato, ¿conforme?"
"D'accord, d'accord", responde el galo.
"Estupendo. Empiezo yo, si no te importa" le propone el campesino.
El otro no sospecha nada y accede: "D'accord, d'accord".
Total, que el oscense se ata bien atadas las chirucas que casualmente calzaba mientras mira al galo con una sonrisa inquietante y deja entrever sus dientes. Se incorpora, toma carrerilla, da un salto felino y el impacto sobre las partes nobles del francés acierta de pleno. El francés cae al suelo, se retuerce y dos lagrimones como tinajas resbalan por sus mejillas. Pero de grito nada, solo deja escapar un leve y apenas perceptible mugido.
El aragonés contempla complacido la escena y comienza a marcharse. El francés se percata de ello y con la voz aún algo quebrada le grita: "Eh!".
El aragonés se vuelve: "¿Qué te pasa a tí ahora?"
"Es mi tugno", responde con su marcado acento.
"¿Tu turno? ¿Pero tú te crees que vamos a estar aquí discutiendo por un pato? Quédatelo, hombre, quédatelo!"