Hola, Liberonio,
Quisiera decirte que si realmente tienes tan claro que no te gusta ejercer de abogado debe ser así: que no te gusta. Aunque claro, en el tiempo que llevas supongo que lo que habrás hecho son tareas más asistenciales que de abogado propiamente dicho porque, el ejercicio de la abogacía, es bonito, también.
Pero bueno, si estás desanimado, puedes probar y opositar. Quizá en menos tiempo veas si es lo tuyo o no. El
temario es muy extenso y tienes que estudiarlo como si rezaras el padre nuestro. De carrerilla. Es un camino duro, solitario y de mucho sacrificio y esfuerzo, pero es cuestión de mentalizarte; así lo veo yo.
Lo primero que deberías hacer es contactar con algunos preparadores y que te informen. Cada uno tiene su sistema, sus métodos, etc. Así que ahí entrará un poco lo que más te convenza a ti.
Yo voy a cantar dos veces por semana y para cada día que voy llevo una serie de temas y me pregunta uno de todos ellos, que debo cantar en 15 minutos (llevamos un cronómetro para controlarlo porque, el tiempo, es fundamental).
Sobre el temario, hay muchas
editoriales. Carperi, Tirant, Colex... quizá esto te lo dirá mejor tu preparador.
La oposición consta de un tipo test con 100 preguntas (constitucional, civil, penal y procesal penal y civil). Si lo pasas, vas al segundo examen que es un oral en el TS, donde cantas 5 temas de 15 minutos cada uno -eso es lo ideal-. Si lo pasas, vas al segundo oral, también en el TS cuyo método es el mismo pero distintas materias.
En fin, espero, grosso modo, haberte orientado algo.
Ánimo, decidas lo que decidas.