Griñán mantendrá, pese a los recortes, su política de ayudas a los sindicatos
[--http://www.abcdesevilla.es/20120413/andalucia/sevi...1204122223.html--] «Que haya más o menos dinero no significa que la política cambie», dice. Los líderes de UGT y CC.OO. le piden que «garantice» los fondos de concertación
Las estadísticas insisten tozudamente en colocar a Andalucía a la cola de los índices de renta, empleo y convergencia con Europa. Sin embargo, el PSOE-A no se plantea renunciar a la fórmula de concertación social que instauró en la etapa de Manuel Chaves para reactivar la economía y que ha provisto de millonarias ayudas a los sindicatos mayoritarios y también a organizaciones empresariales. En plena oleada de recortes, el
secretario general de los socialistas andaluces, José Antonio Griñán, dejó ayer claro que el llamado «diálogo social» no está en discusión y mostró su voluntad de salvaguardar su plan de pactos y, por tanto, de financiación pública a UGT y CC.OO. si el día 19, con los doce votos de IU, el Parlamento lo reelige presidente de la Junta frente a la mayoría insuficiente del PP. «Que haya más o menos dinero no significa que la orientación de las políticas sea distinta», replicó ayer a los periodistas al ser preguntado si mantendrá los fondos para formación y concertación con sindicatos.
«La fórmula histórica siempre ha sido ésa, creo que es buena», dijo para justificar el actual status quo. Como publicó ABC, sólo en 2010, el último ejercicio con las cuentas liquidadas, la Administración autonómica repartió entre UGT y CC.OO. 241,3 millones de euros para organizar cursos formativos de empleo y alimentar su enorme maquinaria
administrativa.
Las palabras de Griñán alcanzaban ayer mayor resonancia por el escenario en el que las pronunciaba, en una sala de reuniones de la sede de la UGT-A en Sevilla, y en presencia del secretario regional de este sindicato, Manuel Pastrana, y de su homólogo de Comisiones Obreras, Francisco Carbonero. Compareció ante los periodistas después de una reunión que se prolongó durante casi una hora y en la que les informó de primera mano sobre el estado de las negociaciones con Izquierda Unida para cerrar un acuerdo de legislatura o de gobierno para cuatro años. Los dirigentes de las centrales sindicales, como ya plantearon al coordinador de IU-CA, Diego Valderas, apremiaron al jefe de filas de los socialistas a formar un gobierno bicolor.
En relación a los fondos de formación entregados a las centrales sindicales que dirigen Manuel Pastrana y Francisco Carbonero, Griñán argumentó que «se obtienen de una cuota de formación que pagan empresarios y trabajadores que desarrollan los sindicatos y que el PP mantuvo en los ocho años que estuvo en el Gobierno», en referencia a la etapa «aznarista».
La «agenda» sindical
La lanza que rompió el presidente en funciones de la Junta en favor de la fórmula de concertación social debió de agradar a los dirigentes sindicales, que le habían pedido expresamente que mantuviera este modelo, aunque los resultados del mismo, a tenor de las estadísticas económicas, no hayan sido los esperados.
Primero lo dijo el dirigente ugetista. Pastrana abogó por garantizar tres «agendas prioritarias»: la económica, el mantenimiento de los servicios públicos y la referida a la concertación, diálogo y negociación con los agentes sociales. Hizo un encendido alegato en pro del sistema socialista o socialdemócrata. «Ha sido la izquierda la que ha construido el modelo del Estado del Bienestar y un modelo de consenso en este país y ha elevado los niveles educativos», apuntó para arengar, después, al líder socialista a atrincherarse en Andalucía actuando como contrapeso frente a la ola conservadora de Madrid.
Un «gran acuerdo»
El máximo responsable regional de CC.OO. fue aún más beligerante con el Gobierno de Mariano Rajoy, al que acusó de «machacar y destrozar no sólo los derechos sino la credibilidad de España». Insistió en la necesidad de reeditar la estrategia de pactos con los sindicatos que ha venido funcionando hasta ahora con la consiguiente de derrama de fondos públicos que ha servido para mantener su amplio aparato administrativo.
Carbonero apostó por lo que denominó un «gran acuerdo por Andalucía en un momento económico distinto de hace unos años y dentro de las dificultades presupuestarias y de competencias». Añadió que a su sindicato no le interesa tanto la letra pequeña del pacto que suscriban IU y PSOE como que «sean corresponsables con lo que propusimos y recogieron en sus programas electorales». No en vano, IU, en línea con su doctrina de defensa de lo público, abogó por incrementar los acuerdos de concertación con los agentes sociales.
Se avecina un pulso interesante, teniendo en cuenta que la virulencia de la crisis y la reducción de las transferencias del Estado han puesto en cuarentena las optimistas previsiones de ingresos del Gobierno andaluz.
«Patria» y bandera contra la crisis
El presidente de la Junta en funciones, José Antonio Griñán, aseguró que en medio de la incertidumbre económica se impone la necesidad de ser «patriotas» y preservar «la marca España» frente al acoso especulativo de los mercados. El dirigente del PSOE-A evitó ayer entrar en confrontación con el Gobierno central, aunque cuestionó el copago sanitario, porque «el sistema burocrático de control es más caro de lo que se ingresa». No quiso polemizar e incluso puso énfasis en que comparte la opinión del presidente del PP-A, Javier Arenas, de que la educación «es una inversión». Frente a los ajustes presupuestarios, hizo bandera de la subasta de medicamentos —pidiendo al Gobierno central que retire su recurso—, de los acuerdos de concertación y de «bucear» en el terreno de las bonificaciones fiscales, que podrían revisarse con el fin de mantener la prestación de servicios.