Desesperante es poco, artime.
No solo la filosofía ha perdido su función en la sociedad
(gracias a la labor egoista de la universidad que lo ha convertido en un saber de unos pocos, elitista y hermético, cuando lo que debería es cumplir su función de
educador del ciudadano)
sino que los licenciados en esta pseudodoctrina estamos perdidos como tales,como ciudadanos, ya que acabamos desempeñando funciones que no nos corresponden y por tanto andamos por la vida como zombies alienados.
NO ES JUSTO
pero no se que se podría hacer..