Yo no me arrepiento "abiertamente" de haber hecho una licenciatura, porque aprendí la tira y disfruté muchísimo el segundo ciclo de mi carrera, que era muy práctico. Pero volviendo la vista atrás, si hubiera sabido que acabaría opositando, cuando empecé la universidad habría escogido
Magisterio en lugar de Traducción. Probablemente tendría ya la plaza (en mi comunidad el ratio de los últimos años ha sido de 2 personas por plaza) o al menos una buena posición como interina, y en mi tiempo libre podría estar haciendo Traducción o cualquier otra cosa, pero ya por satisfacción personal y no con vistas a buscar un empleo.
En tu situación... La elección no es fácil, la verdad. Yo creo que además deberías plantearte si prefieres trabajar con adolescentes o con niños. Son casos muy diferentes y cada uno tiene sus pros y sus contras. No hay color entre la demanda de maestros y de
profesores, eso está claro, pero volver a la universidad... ¡Qué pereza!