Galicia registra el primer caso de lengua azul y activa las alarmas.
La res, ya sacrificada, había sido importada del País Vasco ·· Medio Rural apunta que, de momento, los ganaderos gallegos están tranquilos ·· La explotación afectada podría encontrarse en el Xallas.
La Consellería de Medio Rural detectó el primer caso de lengua azul en Galicia en un animal procedente del País Vasco, que ya ha sido sacrificado. Inmediatamente, ha activado el dispositivo para descartar, como de momento así ha sido, que existan en la comunidad más reses afectadas por esta enfermedad exclusiva de rumiantes y ciervos, provocada por la picadura de mosquitos del género Culicoides. No causa, por tanto, problemas de salud pública al no ser contagiosa a humanos. Fuentes del sector sitúan el caso en la comarca del Xallas.
Medio Rural destacó que no se ha detectado ningún positivo en los análisis realizados desde que esta semana se descubrió este caso en una partida de seis reses procedentes de un lote del País Vasco, por lo que admitió que los ganaderos gallegos están, de momento, "tranquilos".
El departamento que dirige Alfredo Suárez Canal explicó que, tras la declaración de la enfermedad de la lengua azul en Euskadi y producto del protocolo activado por los Servizos Veterinarios Oficiais de la Consellería se detectó un total de seis animales de especies sensibles procedentes de esa zona. Tras su análisis, se confirmó la presencia de virus del serotipo 1 en uno de los animales, "que fue inmediatamente sacrificado", reveló Medio Rural, que precisó que la res fue detectada esta misma semana. Como primera medida, tras la detección en Galicia, la Consellería de Medio Rural trasladó la información correspondiente de que se produjera esta incidencia a la Administración del Estado.
Según la Consellería, en los últimos dos meses se importaron tres lotes de ganado de Euskadi a explotaciones gallegas. Estas granjas fueron inspeccionadas por los veterinarios que realizaron, entre otras actuaciones, una extracción de sangre que se le remitió al
laboratorio de Algete para determinar si portaban el virus. El resultado, fue el conocido: una de las reses positiva a la detección del virus.
Medio Rural explicó que, tras el sacrificio de la res, veterinarios oficiales procedieron a la nueva revisión clínica e inmovilización de la explotación a la que pertenecía el animal.